O puedo jurar que es un demonio, aunque no tiene color ni aspecto. Jamás lo he visto. Siempre lo escucho y me llena la verdad los oídos.
Es tan sincero. Juro que es un demonio y esta en letargo, antes era más vivaz, la sociedad lo apagó. La vergüenza y casi lo mata pero no -aún sigo escribiendo.
Te dicto de ahora en adelante, cada párrafo lo vas a sentir con mi corazón, deletreando fuego y cuando me liberes al fin, destruirás todas la máscaras y la sonrisa de idiota que le muestras al aire todos los días -No puedo, porque me has enseñado mucho, mantienes mi rectitud al margen y el sentido ecólogista y lo que te agradezco más, rasgos infinitos. Indecifrables de locura.-
-Nuestra. Es de los dos. Es más bella que el amor mismo y menos tangible que una mano.
No tengo límites.
Se desborda y nunca se convierte, no se transoforma en nada.
El amor al desbordarse termina en un estado catalítico de obsesión. Ilusión.
El amor al acabarse, se convierte en costumbre, llegando al astío y en dos pasos. Odio. Puro.
-Ve al grano, entonces ¿Te has enamorado alguna vez?-
-No me vengas con pendejadas. Eres tu y tú podrido corazón. La locura se desborda y se hace mas grande pero sigue y seguirá siendo eso. Locura.
Parte 1