Papel y Lápiz.

El mejor retrato que mis manos han podido crear(hasta el momento), no es por alagarla, ni hacer menos a mis demás muzas...Ella simplemente no tiene palabras.
Me cuida, resgurado de ella.
Vigila mis pasos, atento a los suyos.
Es una relación recíproca, asíntota.
No tengo palabras para ti querida.

Su nombre es, Ana.

Técnica: Papel y lápiz.

miércoles 20 de mayo de 2009

La noticia de hoy: 18 años cumplidos.


Así es, señores, señoritas, lectores en general, ese individuo de la foto soy yo, un tanto loco, un tanto zafado de ideas, un tanto como yo.
Único, como cada ser de éste enorme planeta.
Cumplo 18 años, y dicen que a partir de hoy, empezaré a contar los otoños, que la vida empezaré a verla de otra forma.
De otra perspectiva.
Me puse a pensar en ello y creo que, antes me alegraba por cumplir años y que cada día deseaba llegar esa fecha para quebra una piñata, regalos, dulces, ahora sólo se, que tengo más obligaciones y responsabilidades. Bien le decía el Tío Ben a Peter Parker..."un gran poder conlleva una gran responsabilidad".
Ahora recibí muchos abrazos, pocos regalos.
Mucha amistad, mucho cariño.
Eso es lo que debe de importar no?
(trataré de no desaparecerme tan seguido...por cierto, mi blog y yo casi cumplimos 1 añito HELLYEAH!!)
(27 DE MAYO, a un año de ver la vida de otra forma)

miércoles 29 de abril de 2009

...cuando mi mente pierde...


...y gana belleza.

Tu mano acaricia,
me salva.
De las tempestades me hace fuerte
y mi locura siempre como un Atlas,
aguanta.

Lágrimas de sol bajo la lluvia,
chispeante deseo
capricho de mar
como poder dar nombre al infinito
si en tu piel me pierdo,
si la sabia de tu pelo
marchita mi alma, centimetro y sin vida.

El papel de esclavo y amo
adorna nuestro umbral,
ráfaga de olivino, dos luceros.
Gobernando así mi conciencia
sin darme mas que escribir deseo
y transgredir palabras.


Te deseo en cada pulgada
de tu poderosa piel.
Te deseo mía como originalmete debía ser.

sábado 11 de abril de 2009

La verdad es mas extraña que la ficción. Preludio. Parte dos.

Sentado en aquel rincón
como mosca de bar,
pidiendo el último trago.
Llevo trece, y ninguno me he tomado.

Existe un boquete en el techo.
Hoy llueve, como todos los días.
Una gota calcina lo que era mi sombrero
y el chaleco acordonado, se va deshaciendo.

Así paso las noches.
Soñando con el día,
que la tarde no me abandone,
que no me falte tu despecho.

Amargo me he convertido.
Huraño es mi nuevo nombre,
¿Qué hice de mi vida?
En verdad que no lo recuerdo.

Camino hasta llegar a aquel farol oxidado.
Doy vuelta en Desgracia.
Puedo ver el torrente de luz
que se escapa de mi pequeña choza blanca.

Aquella que vio tantas rosas
y en su regadera tardes de pasión.
Todo se marchó.
Sólo espero que alguien me lleve.
Respiro, por acción humana
el aire híbrido que transpira
a diario la pequeña casa.
No hablo de religión. Es imposible no pensar.

Aprovecho cada una de tus páginas
porque sé que no habrá más.
Cada línea delgada de tinta
porque podría ser la última.

La Luna llora mi mal camino
y la noche se hace vieja por un minuto.
El corredor está lleno de fantasmas.
Me reciben con los brazos bien abiertos.

El cebo de la vela pide a gritos
que esfumarse la deje.
Aparece un gato púrpura
se compadece con los ojos y maúlla para mí.

La lluvia es más fría que antes.
Todos mis miembros
se congelan al compás de mi silbido.
Veo mi mano negra, saludando a un ladrillo.
Si no fuera porque me falto tiempo
para decir ciertas cosas.
Si mi celda interna me dejara escapar
y tomar pastillas rosas. Y así volar.

Y no es porque estoy cansado y viejo.
Fue porque vi a Muerte.
Me dejó escribir mi epitafio.
“A veces no hay que morir
para nunca sentirte vivo”

sábado 4 de abril de 2009

Furia.

Todo era una confución desde el primer caso, nadie tenía una explicación concreta, se le llegó atribuir a un arma biológica fuera de control, al cometa que hace pocos días pasó a unos miles de kilometros de la Tierra ó a un defecto genético masivo. La mayoría aterrada creía que el cástigo divino flagelaba y por fin el juicio de la humanidad hiba a comenzar.
No había una respuesta concreta los que quedaban sólo rezaban, se escondían, y todo era un caos nadie estaba a salvo.
Pasaban los días y poco a poco se hiba diesmando la raza humana. Los paisajes cotidianos se habían consumido a cenizas, los supermercados, las plazas comerciales, las colonias y fraccionamientos, ciudades enteras. Consumidas y reducidas a cenizas.
Cuando el mal estaba en su punto crítico y ni los religiosos ni los hombres de ciencia encontraron explicación, simplemente se resignaron huyeron y le dieron un nombre simple a la "enfermedad": el fuego.
Nadie absolutamente encontraba explicación lógica a las repentinas combustiones instantáneas en los seres vivos. Un día, sencilla y azarosamente comenzaron a arder en fuego, las personas comenzaban con una sudoración excesiva para posteriormente comenzar a arder, cual bañados en gasolina estuviesen.
El proceso era imparable y sin patrón en común. Pasaron los días y la cantidad de seres humanos vivos en el mundo se limitaba a unos cientos o unos miles, nadie lo sabía a ciencia cierta pero eran muy pocos.
Aquél hombre, tenía varios meses tratando de sobrevivir vagando de ciudad en ciudad buscando alguna noticia del mundo, pero en todos lados no había mas que partes de esqueletos oscurecidos, algunos con pedazos de carne chamuscada adheridos a los huesos.
-Muy niña para ese dolor, es una lástima, pero la vida continúa ¿no?
tu haz muerto, yo sigo vivo, no creo que te moleste que tome tu paragüas, ni creo que a tu madre le importe que tome prestado su automóvil ¿cierto?... creo que debo estar loco para hablar con un par de esqueletos, víctimas del fuego
-¡Oh! dios mío...

Capricho de la naturaleza o mera evolución...no de nosotros, si no de ella misma, que esta harta de nosotros mismos.
(después de un largo período, aquí me tienen, nuevamente y renovado, cosas en que pensar cosas que hacer, arreglar mi vida... ayudarle a mi mente).

domingo 1 de marzo de 2009

Doña Perfecta (poniéndome zapatos ajenos).

Me levanto y veo el buró para encontrarme con mi reloj. Nada. Un olor peculiar matutino refesca mi inconciente. La alarma tenía encendida desde hace media hora. No la escuché. Tal vez el inmenso dolor de cabeza con que amanecía hoy, y lo primero que veo (seguido de mi despertador), la suite tapiza de ostentosos arreglos de flores. Nada fuera de lo común, sólo que ahora no traen tarjetas de ruegos y consumación. Son de ánimo y recuperación. ¿Cómo lo hacen?
Saben de mis males, todos mis esclavos (puesto que así se hacen llamar).
Salgo de mi cama, deambulo con delicadeza, tal que una garza envidiaría. La gran ciudad se expade ante mis ojos y abajo de mi, cientos de hombres esperan mi venida. Cientos de ellos.
Es de una vida que yo no pedí pero de la cual me fui acostumbrando...-ella es... Si definitivamente es el mismo demonio. No, no puede ser, ni Da Vinci huebiera imaginado. Nunca hubiera la perfección vislumbrado.
Tengo una pístola, que expresa el principio de algo y el fin de todo. Nadie excepto uno, se ha atrevido a tocarla. Dicenque su piel esta echa del llanto de Apolo, piel única y confeccionada al talle de la mas grande diosa que nunca Homero podría describir.
Todo en ella tiene proporción. Desde su elocuencia al hablar hasta la línea delgada que baja sobre su espalda, sobres sus pechos sin gravedad, su cadera llama...-
-No tengo nada que decir ni escuchar, todo me lo han dicho todo han tratado pero a lo más que han llegado, fue el rozarme un brazo. No existe el amor ni la amistad he podido conocerr,
El futuro no me concierne, puesto qe han llegado a decir que yo... Soy la salvación y la reencarnación del universo.

Vanidosamente... Parte 1.

viernes 20 de febrero de 2009

La verdad es más extraña que la ficción.

Antes de comenzar...no soy ni un apostador, ni un pirómano, y no seré tantos otros que describiré aquí sólo, quería ponerme en sus zapatos.


Hubo una vez un hombre, existió en la tierra una mujer, ambos desconectados del mundo paralelo a éste.
El azar del destino o el día en que los demonios se juntaron. De echo, hoy en día desconocen ambos, la forma en que pudieron dar el uno con el otro.
En esta historia de amor la tecnología influyó, muestra clara de que las antiguas formas de conquista algún día desapareceran.
Claro y los dos nunca olvidarán; y recordarán a su manera lo vivido, pero la remanencia, seguirá vigente.
Un noche diáfana, ojos cansados por parte, alma vivaz y altiva por otra, nunca se imaginaron que los dos sus vidas transformarían para siempre.
Un farol que reza en la oscuridad y una sonrisa blanquesina estallaba dentro del claroscuro del plenilunio, aquellos que estaban desconectados, estrecharon un puente, con cimientos y varillas de ilusiones, arrastrando los salmones de cada uno. De desconocidos, a amigos entrañables. A confidentes y amantes.
Su plática a través del monitor fue sólo el caminar del gato sobre el fuego.
Uno como de costumbre trataría de dormir, ella por otro lado seguiría desarmando la conversación guardada en su memoria inequívoca. Lo haría para toda su vida.
Él, en un lugar gélido que emanaba calor de hogar, ella en un lugar frío como el pico más alto del planeta, y su corazón era hoguera eterna.
Lugares distintos, mismas circunstancias (o parecidas).
Una distancia considerable los separaba y el invierno hacia de su vivencia extásis matinal, pues ellos no conocían tiempo ni vislumbraban espacio remoto alguno. Iniciativa de él, antes de despedirse con pasiones encendidas, su número celular estaba de por medio, fueron víctimas una vez más de la tecnología ¿O tal vez? Mejor dicho. Víctimas de Cúpido.
Tontos enamorados, no sabían lo que el destino les deparaba...

Afortunadamente...Parte 1.

viernes 6 de febrero de 2009

I gambler (poniéndome zapatos ajenos).

Cada vez que camino el suelo se unde conmigo. No tengo a donde ir ni quién me receba en su casa, me he quedado solo y lo último que recuerdo, que mis zapatos ya no eran míos, mu los habían quitado.
Mi esposa, ahora, tal vez y este con otor, no se fue porque ya no me quería, se fue porque fue parte de la usura, fue parte de mi vida. De mi vida ya sin nada.
Tenía un sueño en el que vivía la esperanza en cada partida, pero heme aquí, las probabilidades siempre me ganaron.
Lo admito, soy apostador, o solía serlo antes de quedarmesin nada, pues lo unico que me queda es mi alma y una corcholata oxidada. MI vida, la empeñé... no recuerdo en cuantas apuestas, ahora soy mas esclavo de este mundo y la cripta que me espera no tiene epitafio escrito, nunca lo tendrá..
No obtuve todo, pero nunca me falto nada, no era exitoso pero mi empleo nos sustentaba una sonrisa decaída en la cara.
Lo que mas me ha dolido... Volver esclavos al doble de mi sangre, a mis pequeños hijos y que mi esposa vomite sobre mi nombre cada vez que lo escuche.
Tantas veces quise ganar siempre aplasar la deuda. Fui víctima inequivoca de las probabilidades.
Quiero hacer una gran última apuesta contigo, la última mano me la juego aquí; "la mano de muerto" contra tercia de reyes. Te apuesto mi alma y esta corcholata oxidada...
A cambio de la felicidad, de la esperanza, del anhelo del mañana...



y poder seguir apostando.